miércoles, 17 de julio de 2013

Miedos circundados.

Contengo las ganas de llorar
y me sostengo el alma con un hilo,
suspiro por dentro mi verdad,
vigilo a los testigos.

Entiendo el universo pero no
comprendo lo que digo,
me olvido de olvidarme del amor
por miedo a los descuidos.

Se va el valor si están
las hojas en el suelo,
vuelve el amor si van
las dudas en silencio.

Se va el valor si están
los miedos circundados,
vuelve el amor si van
las ganas a mi lado.

sábado, 13 de julio de 2013

Exorcismo

Habrá que exorcizar esta tristeza
encadenada al derrumbe cotidiano
de saber que el pesar y la pereza
hacen que el tiempo avance demasiado.

Habrá que exorcizar esta locura,
esta fatiga mental desorientada,
que nos hace esclavos de la duda
por no saber que no sabemos nada.

Habrá que exorcizar este sistema
que nos inunda de flores marchitas,
cuyo aroma nos deja esta pena
que deshoja nuestras margaritas.

Habrá que exorcizar a los de arriba
porque el resto ya está exorcizado
con tanta cruz y tanta luz prohibida.
Es hora de pecar lo no pecado.

Habrá que decidirse de una vez
a caminar con paso firme
hacia el amor, la libertad, la fe,
la risa y la pasión que nos prohíben.

Habrá que levantarse de un vez
y darnos cuenta de que estamos vivos,
de que el regalo es el poder hacer

silencio y a la vez hacer ruido.

miércoles, 3 de julio de 2013

IDIOSINCRASIA

Os cuento que en este link podéis escuchar IDIOSINCRASIA, una maqueta que he grabado con mucho amor y ganas de compartirla!

http://grooveshark.com/#!/album/lvaro+Deudero+Idiosincrasia/9066502

Este poema forma parte de ello.

Todo está en venta,
menos mi IDIOSINCRASIA.

Que la luna nos altera ya se sabe,
por eso vengo a hablar (o a escribir, o a cantar) de otra cosa.


Los recuerdos se funden a negro y los créditos
se quedan mudos.
Luego, casi de pronto,

y como si de una quimera se tratase,
aparece esa palabra, ese gesto, esa mirada,

ese jeroglífico encriptado
que nos hace más grunge el corazón.


Y a la vez
nos estira la boca
para recordarnos que la vida es sólo una broma.

Y de otras cosas no, pero de las bromas,
hay que reírse.

Y es que queriendo querer se consigue que se quiera conseguir querer.

Me regalo una canción cada día
para recordarme que la música sigue ahí,
aunque salgan de sus jaulas los demonios alados

que persiguen a la vida
llenándola de halagos
que son sólo tristeza camuflada
como vientre vacíos
que se llenan de nada
(por eso no me fío).


Pero ella sigue ahí (la música),
ella nunca se calla porque sabe
que fue la musa de algún Dios que supo
ver el aire transparente
flotar entre la yerba.
Y probó la poesía con lluvia en su cabeza

(caótica armonía)
y llegó a la certeza
de que indudablemente,
la vida cuando suena,
es más vida y menos muerte.