martes, 29 de enero de 2013

La fórmula adecuada.

Decirte lo que siento ya es absurdo,
explicarte "por qués" lo es más aún,
por eso sé que en todas las tinieblas
está escondido un puente hacia la luz.

Y el brillo que desprenden los recuerdos
de esos besos que quedan en el cajón
vagarán por siempre entre los ojos
de la gente de mi alrededor.

Voy a mezclar el negro con colores
hasta dar con la fórmula adecuada
para escuchar verdades en mentiras,
para arrancar los tentáculos al hada.

Quiero morir con el corazón tranquilo,
sabiendo que el amor está en el aire,
que a pesar de los pesares todo pasa,
y que aún le quedan más pasos a este baile.

Y aunque la música se acabe,
y el veneno nos dañe,
y el infierno nos queme,
y la llama se apague,
podremos avanzar
paso a paso, huella a huella,
aunque la verdad duela,
llegaremos
hasta donde tengamos que llegar
para poder mirarnos desde lejos
y saber
lo que siempre supimos,
lo que tú sabes,
lo que yo sé.

jueves, 17 de enero de 2013

Sólo con un beso


Cansado
de estar siempre despierto,
buscando entre las nubes
recuerdos que perdí.

Pensando
que sólo con un beso
el mundo ya se cambia,
ya basta para mí.

Soñando,
descubro entre las flores
las trenzas de tu pelo
que suben hasta aquí.

Gritándole
al viento que nos canta
canciones que en susurros
hay que saber oír.

Yo sé que
el caos está ordenado.
Si el miedo está en su jaula,
sabremos sonreír.

Yo sé que
la vida es sólo un juego,
y que para ganarlo
tan sólo hay que vivir.

Sueño que despierto en otra galaxia
y siento que es El sitio para mí,
y orbitando en mi planeta, me despido:
queda tanto Cosmos aún por descubrir.

domingo, 6 de enero de 2013

Mi hada-medusa.

Mi hada se está prostituyendo,
en cuerpo y alma, sin límite ni freno,
mi hada ya no tiene espejos
porque no hay nada que se refleje en ellos.

Algo ha pasado con mi hada,
que unos tentáculos son ahora sus alas,
y ya no busca con encanto ser besada,
ahora sus intereses se los calla.

Mi hada se ha convertido en medusa,
      oh, pobre hada,
                        que dejó de ser musa
para ser ahogada.

Mi hada se ha convertido en medusa,
y ya todo lo que toca se envenena,
absorve, atrapa y engatusa,
mi hada ya no es hada.
                                       Es una pena.

  ¿Qué será lo que   ocurre
                                cuando     no ocurre nada?
    Será que ocurre   algo
  que uno siempre   se calla.

¿Será que la verdad
jamás es relativa?
No puede decirse igual
de la mentira.

Un efecto óptico:
eso es mi hada.
Promete amor donde no hay nada.

Mi hada-medusa no es más que un espejismo,
tal vez no existan ninguna de las dos,
tal vez las dos realmente sean lo mismo,
tal vez sin ellas mi vida esté mejor.

Como nota final: la lección.
Las medusas no tienen
ni cerebro,
ni sangre,
ni corazón.