domingo, 19 de junio de 2011

La vida va pasando.

La vida va pasando y uno no entiende
que el reloj nos congele en el espacio,
que la luz ilumine lo incoherente
y el camino se haga largo al ir despacio.
La vida va pasando y uno olvida
la ilusión que se tiene de pequeño,
y que el amor incondicional termina
cuando uno empieza a descartar sus sueños.
La vida va pasando y uno ansía
todo lo que no logra tener,
y esa mirada llena se vacía
de esperanza, de alegría y de fe.
La vida va pasando y uno crece,
quiera o no quiera, no le queda más remedio,
que apechugar y ser su propio jefe
en cada paso que va dando al ir creciendo.
La vida va pasando y la raíz se separa,
uno decide a dónde ir, con quién casarse,
hacia dónde apuntar, pero las balas
a veces nunca llegan a lanzarse.
La vida va pasando a cada instante,
y con ella, el dolor y el placer te acompañan,
uno debe aprender a deslizarse
por el barullo en las que el alma se enmaraña.
La vida va pasando y la conciencia
se va llenando de aquello que ocultamos,
nuestros errores nos castigan y se adueñan
de nuestra culpa con la que nos machacamos.
La vida va pasando, y el consuelo
es pensar que se hizo lo que se pudo,
evitando no caerse nunca al suelo
y sacando siempre lo mejor de uno.
La vida va pasando y de repente
uno ha vivido y no se ha dado cuenta,
y los recuerdos que se quedan en la mente,
en el camino, son tus únicas huellas.
La vida va pasando y al final
se acabará como todo lo que vive,
y esa es la magia para mí, el pensar
que somos sólo animales que se extinguen.

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