viernes, 20 de agosto de 2010

Insomnio.

No sé cómo ser claro
porque no sé qué quiero.
En ningún sitio estoy,
persiguiendo algún sueño,
que quizá no sea mío,
impuesto por los miedos
de verme un día sin nada
donde agarrarme, y pienso
que tal vez ya no entiendo
ni quién soy. Me entretengo
buscando en las estrellas
algún que otro secreto,
para encontrar respuestas
que me aclaren los restos
de dudas que aún se enredan
en mi alma y mi cuerpo,
y hacen de mí una mezcla
de mente y sentimiento,
de rabia y de sosiego,
luchando todo el tiempo.
Y sigo contemplando
la noche en el silencio
y entre preguntas hago
de los miedos un juego.

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