sábado, 3 de julio de 2010

Tu guía.

Déjame ser tu guía, coge mi mano,
y detente un instate, sólo para,
hoy no tomes ninguna decisión
y convirtámonos en camaradas.
De aquí a dónde quieras, para siempre,
sin dudas, con preguntas sin respuetas,
abrumados por la paz que provocamos
el uno al otro sin si quiera darnos cuenta.
La vida no es casualidad, lo sabes,
y, aunque quieran, mis ojos no te mienten,
de repente, el valor ahora aparece
junto con el miedo a perderte para siempre.
Lejos o cerca, pase el tiempo que pase,
no puedo dejar que ahora te escapes,
pues una vez que el destino nos habla,
tan sólo podemos, simplemente, escucharle.
Déjame ser tu guía, hoy y siempre,
y sé mi guía tú también, fiel y perenne,
no importa hacia dónde caminemos,
lo que importa es quién te da la mano fuerte.

No hay comentarios:

Publicar un comentario