sábado, 1 de mayo de 2010

Rostro de vos. (De MARIO BENEDETTI)

Tengo una soledad
tan concurrida,
tan llena de nostalgias
y de rostros de vos,
de adioses hace tiempo
y besos bienvenidos,
de primeras de cambio
y de ultimo vagón.
Tengo una soledad
tan concurrida
que puedo organizarla
como una procesión,
por colores, tamaños
y promesas, por época,
por tacto y por sabor.
Sin un temblor de más,
me abrazo a tus ausencias,
que asisten y me asisten
con mi rostro de vos.
Estoy lleno de sombras,
de noches y deseos,
de risas y de alguna
maldición.
Mis huéspedes concurren,
concurren como sueños
con sus rencores nuevos
su falta de candor,
yo les pongo una escoba
tras la puerta
porque quiero estar solo,
con mi rostro de vos.
Pero el rostro de vos
mira a otra parte
con sus ojos de amor
que ya no aman,
como víveres
que buscan a su hambre,
miran y miran
y apagan mi jornada.
Las paredes se van,
queda la noche,
las nostalgias se van,
no queda nada,
ya mi rostro de vos
cierra los ojos
y es una soledad tan desolada.

No hay comentarios:

Publicar un comentario