jueves, 27 de mayo de 2010

Un mal día.

Parece que vuelvo a las andadas,
que se vaya el amor y me coma la rabia,
que se pudra lo bueno y lo hermoso
y que aflore el asco y el odio.
Ya me cansé de ser buena persona,
de insistir, de ayudar, de apoyar,
que se acabe la falsa sonrisa,
que se muera la falsa moral.
Los demonios me llaman gritando,
me dicen: "vuelve, te perdonamos",
no lo pienso, tan sólo me marcho,
y así dejo de estar esclavizado
a una vida tan llena de nada,
de mentiras, de amor tan barato
que ni yo mismo me lo creo
cuando trato de demostrarlo.
Supongo que será algo innato,
inevitable, a fin de cuentas,
la soledad mueve sus fichas
y el rechazo hace lo que queda.
Pero no sé a quién quiero engañar
con tanta poesía barata,
disfrazo la rabia de amor
y cubro de llanto a mi alma.
Pero que no se me note,
que me vean feliz, sonriendo,
enamorado, alegre, disperso,
que no crean que vivo muriendo.
Estoy harto y cansado, no aguanto,
el poco sentido que tengo
se va yendo cuando me alejo
de la falsa realidad que creo.
Así que tendréis que disculparme
si me ausento por un par de días,
mejor que no os preocupéis,
estaré bien sin compañía.
Y si no lo estoy, que no os importe,
que no quiero nada de nadie,
tan sólo respirar tranquilo,
olvidando que corre mi sangre.

domingo, 23 de mayo de 2010

Tu ausencia.

Tu ausencia
me enloquece, me confunde, me delata,
me dispara, me inquieta, me atrapa,
me encabrona, me enfurece, me agota,
me golpea, me hiere, me trastoca.
Tu ausencia
me entristece, me atraganta, me tumba,
me ahoga, me retuerce, me derrumba,
me vacía, me llena, me destruye,
me aniquila, me da vida, me diluye.
Tu ausencia,
tu estancia tan lejos,
tu recuerdo, tu sombra, tu miedo.
Tu ausencia,
tu vida, tu velo,
tu risa, tu pena, tu juego.
tu ausencia,
me encamina, me consume, me esclaviza,
me derrite, me emborracha, me agoniza.
Tu ausencia. Tu esencia. Tú.

sábado, 15 de mayo de 2010

Masoca.

Sufrir no gusta a nadie
pero yo
prefiero ser masoca
a estar sin ti,
aunque sólo te tenga
en mi ficción,
con eso basta y sobra
para mí.
Una pared delante
me hace ver
lo difícil que es
poder pasar,
pero no hay muro que
me haga volver
a no saber qué quiero
en realidad.
Tan sólo imaginar
debe valer,
aunque me duela
sólo imaginar,
pero si es lo que hay
lo aceptaré,
la vida sabe cómo
ha de jugar.
No me preocupa
este desazón,
ni me preocupa tener
que sufrir,
sé que el tiempo irá
dando sabor
y que el dolor es quien
me hace vivir.
Sufrir no gusta a nadie
pero yo
prefiero ser masoca
a estar sin ti,
no se puede hacer callar
al corazón
si tiene algo importante
que decir.

martes, 11 de mayo de 2010

Álvaro Deudero - Azul

Directo en "El rincón del arte nuevo". Madrid, 2009.

miércoles, 5 de mayo de 2010

Pensándote.

¿Por qué este afán de torturarme con lo que aún no ha pasado?
¿Por qué tener miedo a perder sin tener nada entre las manos?
¿Por qué tener nostalgia de lo que nunca sucederá?
¿Por qué tantas barreras que ocultan la verdad?
¿Por qué tanta tristeza y tan poco valor?
¿Por qué tantos silencios si sólo oigo tu voz?
¿Por qué está tan lejano mi mundo del real?
¿Por qué tan sólo vivo pensándote sin más?
¿Por qué no puedo huir corriendo de tus garras?
¿Por qué, si no haces nada, me matas y me salvas?
¿Por qué tanto cariño y tanta indiferencia?
¿Por qué evadir preguntas por miedo a las respuestas?
¿Por qué me cierras puertas? ¿Por qué las cierro yo?
¿Por qué, si ya me aclaro, aún sigo sin valor?
¿Por qué esta sensación de haberte ya perdido?
¿Por qué no sé entenderte y me siento vencido?
¿Por qué este afán de torturarme con lo que aún no ha pasado?
¿Por qué no ves de una vez que deseo estar a tu lado?

lunes, 3 de mayo de 2010

Con las manos vacías.

A veces estoy descalzo en tu frontera
y me detengo, con las manos vacías,
tan frágil y tan quieto, en la espesa
niebla, que en silencio me guía.
Tan sólo tu sombra ya me indica
que tengo que salir corriendo,
todos mis miedos me salpican
haciéndome volar como en un sueño.
Suelo confundir deseos y miedos,
y locura y amor, y vida y muerte,
sobre todo cuando hay tanto en juego
aunque me convierta en inconsciente.
Decido cargar con mi mochila
y asumo todo el peso que ésta lleva,
si me ves resbalar o caer, descuida,
sólo estaré reuniendo fuerzas
y esquivando el miedo a no admitir
que mi estado es de pura cobardía,
al pensar que en tu frontera gris
me quedaré por siempre con las manos vacías.
Y es que un corazón muere a cada instante
por otro que nace de repente.
Pero al alma, cuando ama y es constante,
no hay miedo que pueda detenerle,
ni siquiera ese miedo al fracaso,
y a quedarme sólo en una esquina,
esperándote como al ocaso
aún con las manos vacías.

sábado, 1 de mayo de 2010

La princesa de mi cuento.

Nunca he creído en palacios
de mazmorras encantadas,
nunca he creído ni en magos,
ni en brujas, ni en hadas,
nunca he pensado que existan
los personajes de cuentos,
por eso siempre he vivido
en las historias que invento.
Nunca he creído en conjuros,
ni en dragones, ni en vampiros,
nunca he creído ni en ogros,
ni en sirenas, ni en castillos,
nunca he pensado que existan
esos mágicos encuentros,
sin embargo, he encontrado
a una princesa de cuento.
¿Dónde está la fantasía
si lo real es posible?
¿Dónde queda la inocencia
al ver que realmente existes?
Quizás todo sea locura
y el del cuento sea yo,
o quizás todo este cuento
no sea más que una invención.
Pero mientras te perciba
y te sienta tan real,
en mi cuento habrá princesa,
ya veremos el final...

Rostro de vos. (De MARIO BENEDETTI)

Tengo una soledad
tan concurrida,
tan llena de nostalgias
y de rostros de vos,
de adioses hace tiempo
y besos bienvenidos,
de primeras de cambio
y de ultimo vagón.
Tengo una soledad
tan concurrida
que puedo organizarla
como una procesión,
por colores, tamaños
y promesas, por época,
por tacto y por sabor.
Sin un temblor de más,
me abrazo a tus ausencias,
que asisten y me asisten
con mi rostro de vos.
Estoy lleno de sombras,
de noches y deseos,
de risas y de alguna
maldición.
Mis huéspedes concurren,
concurren como sueños
con sus rencores nuevos
su falta de candor,
yo les pongo una escoba
tras la puerta
porque quiero estar solo,
con mi rostro de vos.
Pero el rostro de vos
mira a otra parte
con sus ojos de amor
que ya no aman,
como víveres
que buscan a su hambre,
miran y miran
y apagan mi jornada.
Las paredes se van,
queda la noche,
las nostalgias se van,
no queda nada,
ya mi rostro de vos
cierra los ojos
y es una soledad tan desolada.

Que no se me note.

¿Qué me pasa últimamente? Apenas controlo nada,
todo pasa tan deprisa que mi mente no se aclara,
me escondo bajo la lluvia cuando ni siquiera llueve,
es difícil caminar con los pies bajo la nieve.
El corazón late rápido, pero que no se me note,
por dentro todo me quema, las emociones a flote,
en la niebla y la tormenta que muy pronto se avecinan
trataré de estar alerta y no malgastar saliva.
Los ojos se están hinchando de dormir tan poco y mal,
no sé qué me está pasando, no lo puedo controlar,
soy feliz pero estoy triste, soy triste pero sonrío,
me siento a veces adulto y otras veces sólo un crío.
Recapacito tranquilo, respirando y sin agobios,
y como no llego a nada, sólo escribo en este folio,
escribo aquellas palabras que me sueltan y liberan.
No sé que me está pasando, pero el pulso se acelera.