jueves, 2 de diciembre de 2010

Apatía.

Hay días de ésos
en los que te lo planteas todo,
pareja, trabajo, estudios,
y quieres cerrar los ojos
para dejar de ver.
Hay días de ésos
en los que la apatía sabe ganar,
cuando pisa a la fe
y se ríe de la absurda sonrisa
de la esperanza.
Hay días de ésos
en los que te das cuenta
del lugar en que estás
y de aquello que haces
y todo te parece absurdo,
indiferente.
Hay días de ésos
en los que es mejor
no ponerse a escribir,
para no ensuciar versos
con palabras
como éstas.

Fotos de carnet.

La soledad no es más
que hacerse fotos de carnet
y que te sobren
porque nadie las quiere,
porque nadie las pide.
Me tendré que apuntar
a alguna actividad
que me pida una foto
para hacerme un carnet.
Y así,
tal vez pueda engañar
a esa soledad.

La calle que ahora piso.

La calle que ahora piso
y que siempre está llena,
hoy se encuentra vacía
llorándome de pena.
La calle que ahora piso
que siempre se me queja
de que siempre la pisan
hoy añora estar llena.

Frente a mí, la hoja de un árbol.

Frente a mí, la hoja de un árbol
me recuerda que estoy vivo,
que irremediablemente sigo
y que de mí mismo me hago cargo.
Este yoísmo tan pesado
me cansa incluso a mí, lo juro,
ni egoísmo ni disimulo,
tan sólo lo siento y lo hago.
Y me equivoco a cada rato,
el corazón se me hace añicos,
y yo intento dejarlo escrito
para saber dónde me hallo.
Y busco en ese brillo innato
que tiene el sol cada mañana
alguna señal que me valga
para sentirme un tipo sano.
Y aunque desisto, sin embargo,
los rayos apuntan al suelo,
y resulta grato cuando veo
la hermosa hoja de ese árbol.

martes, 19 de octubre de 2010

¿Hasta cuándo se supone...?

¿Hasta cuándo se supone
que uno tiene que aguantar?
Vivir para sostener,
sostener para crecer
buscando la libertad.
Y dime pues: ¿cuánto es
lo que uno debe tragar?
Si todo ya está al revés
y la paciencia se fue
buscando felicidad.
Así que, ¿cómo se vive
fingiendo estar donde estás?
Cuidado con no caer
en la trampa de saber
que todo tiene un final.

jueves, 16 de septiembre de 2010

El corazon no es un fruto podrido.

Hoy he vuelto a llorar,
hacía ya tiempo que no me pasaba,
y es que volver a la realidad
trae consecuencias que agotan al alma.
Ando perdido mientras ato cabos
de cosas que no tienen ningún sentido,
que los balones no sirven pinchados,
que el corazon no es un fruto podrido.
No sé si acercarme a las vías,
algún tren pasará en poco rato,
a ver qué se cuenta la vida
si la dejo fluyendo en mis manos.
Ya cansado de querer saber,
me dedico a sentir sin pensar,
y en la orillita donde un día soñé
me arrastra la espuma hacia el mar.
Como un vagabundo camino,
con la cabeza incrustada en el suelo,
buscando y buscando el destino
que me envuelva de luz y de sueños.
Que se callen esas malas lenguas
que hablan de todo casi todo el tiempo,
esperemos que encuentren la tregua
el cerebro y los sentimientos.

martes, 7 de septiembre de 2010

Blasfemias. Parte 1.

No entiendo demasiadas cosas, y otras ni siquiera lo intento,
busca vacilante algo que me distraiga de la locura,
voy a pincharme las pelotas con un tenedor.
Esto no es poesía.
Estoy cansado de aguantar números (nunca letras) de personas,
que viajan de una parte a otra de sus mentes,
y nunca se traen souvenirs.
Que se alejen los pájaros sin alas que creen que volar a ras del suelo es algo "cool".
Me muerdo las uñas, en vez de la lengua, y la saliva me la trago a litros.
Joder.
Quiero partir ladrillos con las lágrimas.
Pero el mundo sigue y no para porque algún subnormal (como yo) guarde silencio y cierre los ojos. No.
Quiero tener cuerdas vocales balsámicas para gritar a pleno pulmón y no desgarrármelas.
La sangre es sangre hasta que deja de serlo. Y no quieras saber qué es después.
Dormir es para niños. Yo prefiero soñar.
Mi pasta de diente es mentolada. Cada día me gusta menos la fresa... algún trauma, supongo.
Poetas de pacotilla como yo buscan rimar y se dan cuenta de que sólo riman por vicio.
Démosle la vuelta al mundo y caigámonos sin gravedad hacia el espacio que está bajo nuestros pies, llenos de barro y fango. Sucios.
Suciedad y sociedad sólo se distinguen en una letra.
A veces digo "adiós" y no "hasta luego".

Otra canción de esas en las que, de pronto, soy un músico sin saber que lo era.

http://www.youtube.com/watch?v=xJUYPzHh6c0&feature=related

Porque cuando una maga de verdad sabe hacer magia, la magia aparece.
Y lo demás, todo son ilusiones ópticas...

miércoles, 1 de septiembre de 2010

Y vuelve... Silencio.

Pobre de mí si sigo así con mi melancolía,
muero un poco cada día por un poco de alegría,
y qué le voy a hacer si he crecido con espinas en el alma,
perdido entre torres de Babel, persuadido por romper la calma.
Y no entiendo el sentido de estos versos,
hay tanto que liberar que se agita mi universo
ante la idea desorbitada de orbitar mi esencia
cruzando el río de la inocencia, que va perdiendo la paciencia.
Entre actos, que no acciones, se cuela el recuerdo,
burdo, serenamente insensato, aparotoso, y crudamente cuerdo,
pretendo permitir promesas sin palabras a este paladar
que para dar un beso, pregunta si está bien o mal.
Y vuelve la tristeza, catatónica,
iracunda, pendular, agónica,
histérica. Silencio.
Escucho los latidos de algún corazón que habita en mí,
sin razón alguna para oírlo, lo hago, ritmo sin fin.
Puedo volverme loco (más aún, dicen) y callarme,
agitar el pulso de las olas de mis ojos, desviarme
del camino de la auténtica moral inaccesible
que desafina cada estrella sin luz aún visible.
No entiendas nada, es mejor, yo no lo hago,
trago todo el barro que contemplo y me deshago
sin desahogarme de esta pena, inservible, sospechosa.
Una guitarra acústica llena de electricidad me desborda,
pena tener manos de duende y un alma sorda.
Cuento secretos en silencio, a mí mismo,
cabeceo entre dos muros de hormigón frente a un abismo.
Y vuelve la tristeza, esporádica,
enredada, ágil, prismática,
inquieta. Silencio.

viernes, 20 de agosto de 2010

Insomnio.

No sé cómo ser claro
porque no sé qué quiero.
En ningún sitio estoy,
persiguiendo algún sueño,
que quizá no sea mío,
impuesto por los miedos
de verme un día sin nada
donde agarrarme, y pienso
que tal vez ya no entiendo
ni quién soy. Me entretengo
buscando en las estrellas
algún que otro secreto,
para encontrar respuestas
que me aclaren los restos
de dudas que aún se enredan
en mi alma y mi cuerpo,
y hacen de mí una mezcla
de mente y sentimiento,
de rabia y de sosiego,
luchando todo el tiempo.
Y sigo contemplando
la noche en el silencio
y entre preguntas hago
de los miedos un juego.

miércoles, 18 de agosto de 2010

Haciendo trampas.

Le sigo haciendo trampas a la vida,
jugando revoltoso entre las rocas,
viendo qué está en el punto de mira,
de ti hasta mí, tiro porque me toca.
Y es que hoy me levanté con la sonrisa
esa que me aparece en los días buenos,
será por eso que ahora corre la brisa
y que he dejado de ver y escuchar truenos.
Lo único que sé es que tropiezo
con cada paso, pero sigo andando,
y aunque me sangren las manos, sigo ileso.
¡El corazón y la mente en el mismo bando!
Y hablándome a mí mism como un necio,
en mitad de la nada, a cualquier hora,
conjeturando sobre sentimientos
que a veces ríen y otras veces lloran.
Así que bueno, sigo haciendo trampas,
o hago mi juego, según como se mire,
mi corazón busca refugio, acampa,
esperando que el tuyo lo vigile.

Te busco.

Vagando por recónditos lugares de mi alma
te busco,
y encuentro tu recuerdo lleno de todo y nada,
confuso.
Observo mi camino y miro dónde estoy,
no juzgo,
y desde mí, sin ti pero contigo voy
al mundo,
o más bien a los mundos, esos mundos internos
y lucho
con mis yoes otra vez, pues sin querer, queriendo
te busco.

viernes, 6 de agosto de 2010

Busco calma.

Cada vez que despierto
sudando,
entre las sabanas,
con el pulso agitado,
cansado,
busco calma.
A veces me pregunto
si soñar será bueno,
porque esa sensación
de estar perdido y solo,
quitándole sentido
a alguna realidad
para darle tan sólo
valor a la verdad
de un sueño que soñamos
perdidos en la niebla
de la mente y la paz
que nos duerme y nos tienta,
que nos lía y nos enfrenta
a lo más cotidiano,
al día a día sin más,
a la monotonía
de no soñar despiertos,
de no soñar dormidos,
y no vivir en sueños
por miedo a despertar
y darnos algún golpe
con los muebles de al lado
o con lo que no es mueble
porque tiene más vida
que tú y que yo y que todo,
y miedo a ese sudor
tan frío que nos congela
incluso el corazón,
me pone algo nervioso.
Por eso me pregunto
si soñar será bueno,
pero luego despierto
y he soñado contigo
y el sueño no era bueno,
pero ahí estabas tú,
y me respondo siempre
que soñar no es ni bueno
ni malo, es sólo sueño.
Y soñarte compensa
ese sudor tan frío
que me congela el alma,
y compensa el dolor
de chocar contra muebles
que tengan o no vida
siempre dejan heridas.
Así que busco calma
después de cada sueño
y trato de dormir
para seguir soñando
y así buscar más calma
en cada nuevo sueño
y soñar que despierto
calmado y sin sudor.

miércoles, 4 de agosto de 2010

¿Eres tú?

Después de tanto tiempo
esperando solamente
para verte,
te vi.
Pero te vi tan lejos,
sin avisar de tu
regreso,
que huí.
Era tal el deseo
de tu vuelta
a mi vida,
que mi vida
sin ti,
dio la vuelta
y se fue.
Pero te pude ver,
al menos,
sonriendo, y yo
pensando en ti
mientras que tú
te vives,
como debes,
como quieres.
Voy a vivirme yo
sin ti
y contigo.
Y cuando vuelva
a verte,
me habré olvidado
de las ganas.
Y el deseo
ya no será deseo
sino desidia
por la desilusión
de perder la esperanza
de verte
en tu regreso
sin aviso,
tan ausente,
y en silencio,
como un pequeño pájaro
que se cuela en la casa
por alguna ventana,
y se marcha de nuevo
por donde entró.
Pero te vi,
y te veré de nuevo,
y aunque tú no me veas,
regresaré
cada vez que regreses.
Y en la distancia
y en el espacio
atemporales
como la vida cuando estás
tú,
estaremos juntos
a tu regreso.
Ahora me voy,
y ya regresaré
cuando sea el momento
adecuado
para volver a verte
sin que me veas
regresando
del recuerdo
de tu ida.
Y ahora en mi marcha
cierro los ojos
para no ver
ni verte,
y la nada que veo,
que lo es todo a la vez,
¿eres tú?

Quiero que llueva.

Quiero rasgar el cielo
con alambres oxidados,
quiero morder anzuelos
para no morir ahogado,
quiero besar a Judas
tantas veces como pueda,
y verte caminar desnuda
la siguiente vez que llueva.

lunes, 26 de julio de 2010

Quiero salir de aquí.

Me siento extranjero en mi casa,
desorientado, fuera de lugar,
el tiempo pasa y me quiero marchar.
Me pierdo entre los recuerdos
que ya no son lo que eran,
el retorno eterno nunca espera.
Quiero salir de aquí, irme lejos,
las idas y venidas son el reflejo
de lo que nunca seré ni fui.
Quiero escaparme, salir de aquí,
con maletas vacías o llenas, da igual.
Es difícil entender a las estrellas,
me desvanezco en el cielo al mirar
la triste sombra de una vida entera.
Me voy de la casa donde crecí,
y los fantasmas me dicen adiós,
me siento extranjero al vivir
una vida que no es vida sin mí.
Y yo no estoy aquí, aunque mi cuerpo esté;
hace tiempo que he cambiado los planes.
Que la naturaleza me diga qué he de hacer
pues es mi única patria.
Ya no tengo ideales.

domingo, 25 de julio de 2010

Dudas.

Tengo tantas dudas como granos de arena hay en esta playa,
pensaba hace un rato frente al mar.
Ahora sigo con dudas,
pero no hay ni arena ni espuma,
ahora las dudas son recopiladas en fragmentos
de libros de poemas,
ahora las dudas fluyen de mi mente a un cuaderno,
ahora las dudas queman.
Las dudas no son dudas de verdad cuando se riegan con la sal del mar,
las dudas se convierten en misterios, ilusiones, fantasías,
ahora dudo de mis dudas, y al dudar,
la duda se convierte en una amiga.
La magia de la incertidumbre es que mis dudas me arropan en silencio,
y el silencio no existe, ya lo sé, pero la duda insiste. ¿Soy un necio?
¿Cuántos granos de arena habría en la playa hace unas horas?
¿Tantas dudas tengo yo realmente?
Me inquieta el pensamiento que surgió y que ahora aflora
de pronto, otra vez, en un sitio diferente.
Mi mayor duda quizá sea si poner en duda el resto de las cosas,
mi realidad se desvanece y da la vuelta
ante las dudas que viven en mi cabeza.
Mis dudas vuelan y giran como insectos,
galopan por el viento muy deprisa,
las dudas van y vienen todo el tiempo,
es divertido dudar. Me da la risa.
Dudo y dudo y dudo y dudo,
suena raro si lo dices mucho.
Dudo sobre qué es esto que ahora escribo,
no sé si tiene o no sentido ni me importa (no debería dudarlo, pero lo hago),
y mis dudas, tendidas al sol, ¿son un castigo o un halago?
Tengo tantas dudas como granos de arena había en aquella playa
que alimentó mi inquietud un instante y me bañó de dudas con su magia.

sábado, 24 de julio de 2010

Luna.

La luna está perdida en el cielo,
pide ayuda,
el sol la deja sola, como siempre,
pobre luna.
La luna quiere a alguien a su lado,
llora sola,
las estrellas se apartan poco a poco,
y ella llora.
La luna tiene ganas de jugar,
y no puede,
y la gente la observa sin saber
si ella quiere.

A veces quisiera ser yo mismo.

A veces quisiera ser un perro
para dormir al sol durante horas,
no preocuparme de vivos ni de muertos,
y no sentir cómo el dolor aflora.
A veces quisiera ser un gato
para escurrirme sin que me vea nadie,
ir a mi bola tranquilo, en los tejados,
y no sentir cómo se escapa el aire.
A veces quisiera ser un pájaro
para volar libremente por el cielo,
y no sentirme triste como un náufrago
que va perdiendo el rumbo en su velero.
A veces quisiera ser yo mismo
y aunque lo intento, de veras que no puedo,
parece absurdo, casi un ilusionismo,
pero hay veces en que ni vivo ni muero.
No digas nada, tan sólo cállate.
Escupe en el reflejo de tu idea.
Es simple, cada uno es quien es.
Voy a esperar a que baje la marea.


lunes, 19 de julio de 2010

Vago por horizontes...

Vago por horizontes que no están
ni tan cerca ni tan lejos como deben,
y busco en ellos una realidad
que me haga comprender tantos vaivenes.
Uno tras otro, todo es un no parar,
y yo no sé cómo enfrentarme al mundo,
entre las aguas de algún lejano mar
me esconderé y esperaré mi turno.
Para vivir hace falta una vida, no más,
mi vida es una vida como otra cualquiera,
hay días que escribo sin nada que contar,
y hay otros días en los que mi alma vuela.

domingo, 18 de julio de 2010

"Llevo tu corazón conmigo", de E.E.Cumings.


Llevo tu corazón conmigo (lo llevo en mi corazón)
nunca estoy sin él. (donde quiera que voy vas tú, querida mía.
Y lo que sea que yo haga es tu obra, encanto)
no temo
al destino (ya que vos sos mi destino, mi dulce) no quiero
ningún mundo (porque hermosa
vos sos mi mundo, mi certeza)
y eso es vos sos lo que sea que una luna siempre pretendió
y lo que sea que un sol cante sos vos
este es el secreto mas profundo que nadie conoce
(esta es la raíz de la raíz y el brote del brote y el cielo del cielo de un árbol llamado vida que crece más alto de lo que el alma puede esperar o la mente ocultar)
y es la maravilla que mantiene a las estrellas separadas
llevo tu corazón (lo llevo en mi corazón).



Vean Candy (gran película.)

sábado, 17 de julio de 2010

Decir te quiero no es decir te tengo.

Decir te quiero no es decir te tengo. Decir te quiero es decir
te espero, te siento, te cuido, alimento mi vida contigo, pero no de ti.
Decir te quiero no es decir te poseo. Decir te quiero es decir
te invento, no miento, te vivo, y estés sin mí o conmigo, quiero que seas feliz.
Tu aire es tuyo, respíralo,
juega, alimenta tu corazón;
yo sólo quiero darte pulmón
para que exhales todo mi amor;
coge mi mano, si te apetece,
estará ahí, lo estará siempre;
olvida el pasado, vive el presente,
hay personas que son diferentes.
No sé qué intento con todo esto,
pero te busco, te miro, te siento,
y todo pasa por algo, es cierto,
así que habrá que esperar el momento.
Ojalá pudiera cambiar las cosas,
y convertir las espinas en rosas,
pero no puedo, y ofrezco otra cosa,
hacerte volar como una mariposa;
sé que es difícil, que es complicado,
la confianza está atada al pasado,
amor y odio, placer y daño,
tendré que ir subiendo peldaños.
Espero que pase lo que pase
mi aire y el tuyo sigan siendo aires,
y que el pulso que mi corazón marque
esté sedado, o por ti o por nadie.
Sentirte cerca duele en verdad
sabiendo lo lejos que de mí estás,
en lugares distintos, y quizá
esté siendo mental o emocional.
No sé si tú o yo, no sé si tú y yo,
no sé si es amistad, o si es amor,
no sé por qué te quiero con tanta pasión,
no sé resolver algo que no es mi error.
Ojalá el tiempo (que no sea demasiado)
ponga cada cosa en su sitio adecuado,
y ya lo sabes: quiero estar a tu lado,
y ya sé que es difícil y complicado.
Si alguna vez esto llega hasta ti
dime si no puedo hacerte feliz,
no pongas cosas de otros en mí,
y quédate conmigo, aun así.
Si tú no lo entiendes, no tendrá sentido,
y si lo haces, perdona si escribo
sobre mi sueño (tú), que persigo
y sobre miedos que tengo contigo.
Quiero tenerte sin hacerte mía,
quiero que tengas mi compañía,
quiero tu amor, pero no tu vida,
aunque estemos juntos hasta el último día.
Decir te quiero no es decir te tengo. Decir te quiero es decir
te espero, te siento, te cuido, alimento mi vida contigo, pero no de ti.
Decir te quiero no es decir te poseo. Decir te quiero es decir
te invento, no miento, te vivo, y estés sin mí o conmigo, quiero que seas feliz.

lunes, 12 de julio de 2010

En un abrir y cerrar de ojos vienes y vas.

Cierro los ojos y veo un rallo de sol cayendo sobre ti,
tu sonrisa, la brisa por la cara, me siento feliz.
Abro los ojos y veo un folio, una cuchara y unas gafas,
¡si tan sólo tu sombra estuviera tras mi espalda!
Cierro los ojos y aparece la bella imagen de tu piel,
tu apetecible cuello, tu luz, todo tu ser.
Abro los ojos y veo una bombilla y un mechero,
¡si tan sólo un instante pudiera acariciar tu pelo!
Cierro los ojos y veo tu mirada, que se cuela dentro,
pienso tus pensamientos, siento tus sentimientos.
Abro los ojos y veo un libro, un lápiz, un teléfono,
¡si tan sólo lograse darte un último beso!
En un abrir y cerrar de ojos
vienes y vas,
pero incluso al marcharte,
aún estás.
Cierro los ojos y te tengo a mi lado, te percibo,
tu energía, tu fuerza animal, tus sentidos.
Abro los ojos y me veo solo y escribiendo,
¡si tan sólo estuvieras aquí por un momento!
Cierro los ojos y te puedo tocar, te puedo oler,
acariciar tu cara y abrazarte otra vez.
Abro los ojos y veo una botella vacía y sólo un vaso,
¡si tan sólo escuchase tu risa y no mi llanto!
Cierro los ojos y te doy mi alma, en un beso,
me derrito ante ti, eres mi exceso.
Abro los ojos y te la vuelvo a dar, otro beso,
pues si no estás aquí, yo te invento.
En un abrir y cerrar de ojos
vienes y vas,
pero incluso en tu ausencia
aún estás.

domingo, 11 de julio de 2010

Necesito escribir.

Me arde el pecho por escribir algo,
y no lo consigo.
Fluyen palabras muy despacio
a las que persigo.
El ritmo baja, tengo miedo,
es extraño.
Necesito escribir, no es un juego,
es mi llanto.
Desahogo inútil y vital,
¿don o desgracia?
La dolencia del alma se va
con tinta y labia.
El silencio es un folio vacío,
cuenta tanto
que por eso se esconde mi brío
a su lado.
Necesito escribir, ahora o nunca,
y no sé de qué.
Esto está en mi cabeza, insegura.
Voy a por un papel.

jueves, 8 de julio de 2010

Viajar tan lejos.

Viajar tan lejos como nunca imaginé,
soñar con naufragar en barcos de papel,
de soledad bajo una roca, enloquecer,
y amar hasta sanar todo mi ser.
Deber no quiero nunca más hacer,
beber no sólo cuando tenga sed,
crecer cada vez más, llegar a ser
aquél que quise ser en la niñez.
Vivir tan fácil, sólo sonreír,
salir corriendo bajo el cielo gris,
decir cuanto me plazca porque sí,
sentirme triste y a la vez feliz.

sábado, 3 de julio de 2010

Sólo un suspiro.

De mi casa a Jordania hay varios kilómetros,
de ti a mí, sólo un suspiro,
de mis sueños a la realidad hay grandes pasos,
de ti a mí, sólo un hilo,
de tu piel a mi boca hay un largo trayecto,
de ti a mí, sólo un guiño,
de mi duda a tu certeza hay un gran mundo,
de ti a mí, sólo un brillo,
de lo imposible a lo posible no sé cuánto hay,
de ti a mí, sólo un delirio,
de tenerte a perderte, ¿cuánto hay en realidad?
¿La verdad? Un atisbo.
De ti a mí, sólo un suspiro.

Vosotros que os amáis.

No olvidéis, vosotros que os amáis,
lo fragil que es la soledad
de aquellos que no encuentran el amor
y se condenan tan sólo a llorar.
No olvidéis, vosotros que os amáis,
lo doloroso que es estar perdido,
agarráos la mano el uno al otro
y avanzad juntos hacia algún camino.
No olvidéis, vosotros que os amáis,
que la vida va y viene y nunca avisa,
que en silencio se dicen muchas cosas
y que en un beso se fusionan vuestras vidas.
No olvidéis, vosotros que os amáis,
que os amáis bajo toda circunstancia,
que el amor es placer, dolor y juego,
que se riega con paz y con constancia.
No olvidéis, vosotros que os amáis,
que podéis hablar con la mirada,
que el mundo no entiende vuestros códigos
porque el amor es un truco de magia.
No olvidéis, vosotros que os amáis,
que os amáis.

Tu guía.

Déjame ser tu guía, coge mi mano,
y detente un instate, sólo para,
hoy no tomes ninguna decisión
y convirtámonos en camaradas.
De aquí a dónde quieras, para siempre,
sin dudas, con preguntas sin respuetas,
abrumados por la paz que provocamos
el uno al otro sin si quiera darnos cuenta.
La vida no es casualidad, lo sabes,
y, aunque quieran, mis ojos no te mienten,
de repente, el valor ahora aparece
junto con el miedo a perderte para siempre.
Lejos o cerca, pase el tiempo que pase,
no puedo dejar que ahora te escapes,
pues una vez que el destino nos habla,
tan sólo podemos, simplemente, escucharle.
Déjame ser tu guía, hoy y siempre,
y sé mi guía tú también, fiel y perenne,
no importa hacia dónde caminemos,
lo que importa es quién te da la mano fuerte.

Bajo la violenta sombra del recuerdo.

Bajo la violenta sombra del recuerdo
construyo murallas en el alma
para detener el eco de los miedos
y poder refugiarme en las palabras.
En el silencio del feliz desconcierto,
intento adivinar trucos de magia,
para vivir lejos de ti sabiendo
que tu energía me acerca a tu distancia.
La extraña noche en la que hoy habito,
tan contigo y sin ti, tan todo y nada,
me recuerda que puedo ver el brillo
que está en el fango y también en tu mirada.
No tenerte consume mi cordura,
y poco a poco la paciencia se me acaba,
pero la sombra del recuerdo aún dura
y durará para siempre aquí en mi alma.